lunes, 21 de julio de 2008

ENSAYO SINDROME COMPARTIMENTAL



SINDROME COMPARTIMENTAL


El Síndrome Compartimental se define como el conjunto de signos y síntomas desencadenados por el aumento de la presión dentro de un grupo muscular rodeados por una fascia dando como consecuencia pérdida de la perfusión y compromiso de la viabilidad del tejido.

En nuestro cuerpo existen 46 espacios o compartimentos, de los cuales 9 de éstos se encuentran en el tronco y los 37 restantes en las extremidades.

La importancia del Síndrome Compartimental radica, en las graves repercusiones funcionales y sistémica, que se puedan derivar de ésta patología de ahí que se hace énfasis en el diagnóstico y tratamiento oportunos, convirtiéndose en una urgencia quirúrgica.

Dependiendo al tiempo de evolución podemos dividirla en síndrome Compertimental Crónica siendo éste consecuencia del aumento transitorio y de la presión intracompartimental por movimientos y ejercicios repetidos afectando al grupo muscular involucrado y por otra parte el síndrome compartimental agudo dado por el aumento brusco de un compartimiento muscular.

De acuerdo a la causa que lo desencadenó se divide igualmente en dos grupos: en aquellos que condicionan la disminución del tamaño del compartimento por compresión o constricción externa y en causas que incrementen el contenido del compartimento ya sea por presencia de sangre en el interior de éste, edema o fluidos exógenos.

En el aspecto fisiológico del síndrome compartimental se describe como un ciclo de isquemia-edema, dada por una discordancia entre el continente y el contenido que lleva a la elevación de la presión del mismo provocando un descenso del retorno venoso y no de la circulación arterial, con lo cual se favorece el aumento mayor de la presión y conduce a un estado de isquemia de los tejidos.

Para facilitar la agrupación de las manifestaciones clínicas se hable de la nemotecnia de las “seis P” que consiste en parestesias, dolor (pain), presión, palidez, parálisis y ausencia de pulsos (pulselessness), de éstos el primer síntoma en aparecer son las parestesias y la principal manifestación clínica es el dolor refiriéndose en distintas bibliografías como “fuera de proporción con la lesión de gravedad que produce”.

Otras de las principales manifestaciones son el edema, exacerbación del dolor a la extensión pasiva de los dedos de las extremidades y cambios en la sensibilidad. Debemos recordar que la ausencia de pulsos, la palidez y la parálisis son signos tardíos del síndrome compartimental y cuando se presentan se habla de lesión arterial.

El diagnóstico se realiza inicialmente por sospecha clínica con la búsqueda de signos y síntomas relacionados al padecimiento, así como los antecedentes que pudieron haberlo desencadenado. Uno de los métodos auxiliares para el diagnóstico es la medición de la presión intracompartimental a través de distintos métodos entre los cuales se destacan: la técnica de infusión, manómetro de PVC, catéter tipo Slith, catéter tipo Wick, generalmente esto es utilizado en pacientes con compromiso del estado de conciencia que no puedan manifestar sintomatología o bien en aquellos donde exista la duda diagnóstica, cabe señalar que la presión normal de un compartimento en reposo va de 0 a 8 mmHg, la importancia de conocer estos valores radica en el tratamiento con fasciotomía ya que algunos autores refieren que se ha tomado como valor de 30mmHg como indicación para realizarla.

Como en todas patologías se deberá realizar el diagnóstico diferencial con otras entidades se mencionan principalmente con causas de oclusión arterial y neuroapraxia.

El tratamiento consiste en descomprimir el compartimento con prontitud y en forma efectiva y valorar de manera oportuna para determinar si se requiere de abordaje quirúrgico a través de fasciotomía, ya que se menciona que el pronóstico mejora si se realiza dentro de las primeras seis horas.

Como complicación de este padecimiento se encuentra la Contractura de Volkman que se trata del conjunto de secuelas morfológicas y funcionales dada por la necrosis muscular y nerviosa posterior a un síndrome compartimental agudo no tratado correctamente o con mala evolución.

Como médicos de Urgencias debemos realizar un diagnóstico oportuno ante la sospecha de síndrome compartimental, basándonos en antecedentes y las manifestaciones clínicas del paciente ya que realmente no es necesario utilizar otros métodos de apoyo diagnóstico y por otra parte no olvidar la importancia medicolegal que implica este padecimiento.


BIBLIOGRAFIA:

Corchuelo C., Ballesteros Y. Síndrome Compartimental Libro electrónico de temas de Urgencias, traumatología y neurocirugía.


Mendoza Cortés A., Manzo Castrejon H. Síndrome Compartimental en extremidades. Conceptos actuales, Cirujano General, Vol. 25 Núm. 4 2003.

Salinas Carlos, León R. Síndrome Compartimental, ¿Cuándo operar y cuál técnica emplear? Revista Colombiana de cirugía vascular - síndrome compartimental vol. 7 no. 7 – 2007.

Steven A. Olson, Robert Glasgow. Síndromes compartimentales agudos en los traumatismos del miembro inferior. MC Medical, vol. 14, núm. 2, 2006

Salinas Carlos, León R. Síndrome Compartimental, ¿Cuándo operar y cuál técnica emplear? Revista Colombiana de cirugía vascular - síndrome compartimental vol. 7 no. 7 – 2007.

1 comentario:

Halisko dijo...

Hola,

Estoy preocupado por el síndrome compartimental.Os cuento mi historia. Yo hace 8 meses tuve una fractura de estrés de cuello proximal de peroné sin desplazamiento. La fractura ha consolidado bien. Pero las molestias en la zona siguen y mi fisioterapeuta me dijo que existe algo llamado síndrome compartimental.

Entonces me he vuelto un poco ansioso con el tema. El traumatólogo me dijo que yo no tenía eso pero sin ninguna prueba en mano. Es posible que por la fractura que he tenido se me haya producido este síndrome? Cuáles son los síntomas de este síndrome? Repito que no me he hecho ninguna prueba (la de medición de presiones que menciona en el artículo) para asegurar la no existencia de este síndrome. Es típico este tipo de síndrome a la altura del cuello proximal del peroné y en una fractura de estrés?


Saludos

Halisko