
LOS TRASTORNOS DE ANSIEDAD: LA EPIDEMIA SILENCIOSA DEL SIGLO XXI
David Puchol Esparza.
Parece ser que el avance tecnológico de la humanidad conlleva al mismo desarrollo de trastornos mentales en el individuo, condicionados por el estrés económico, laboral y distintas circunstancias a la que nos enfrentamos. Parte de la adaptación del ser humano involucra a la gran variedad de emociones que nos hacen reaccionar a distintos estímulos que nos permiten mejorar el rendimiento y la actividad, por otra parte éstos se van volviendo contraproducentes cuando llegan a existir alteraciones llegando un momento donde se pierde la barrera natural de estas emociones, como ejemplo se encuentra el trastorno de ansiedad que tiene la capacidad potencial de llegar a interferir negativa y significativamente con la habilidad de un individuo para desenvolverse y adaptarse con éxito a su entorno habitual.
La ansiedad cumple una función esencial para la supervivencia como mecanismo clave de activación y alerta ante posibles peligros facilitando el afrontamiento rápido, ajustado y eficaz ante estas situaciones, se considera la ansiedad patológica cuando existe una respuesta exagerada de estos mecanismos llevando al deterioro del área personal, relaciones familiares y sociales, e interfiere en el desarrollo profesional del individuo.
En los trastornos por ansiedad participan algunas estructuras cerebrales que conforman el sistémico límbico, éste es el responsable de las emociones y de las estrategias asociadas a la supervivencia, se ha demostrado experimentalmente que la participación de algunas de éstas estructuras participan en los procesos de ansiedad, también se ha sugerido la participación de la amígdala. El GABA es el neurotransmisor inhibidor más importante del Sistema Nervioso Central y aproximadamente el 30% de las sinapsis son GABAérgicas, en el contexto de la ansiedad se ha demostrado que las benzodiazepinas y otros ansiolíticos ejercen sus acciones por la estimulación de los receptores GABAA siendo constituido por subunidades que componen un canal iónico y contienen el sitio de reconocimiento para el GABA y otras substancias agonistas como las benzodiazepinas y los barbitúricos, lo importante de ello es conocer que cuando los sitios de reconocimiento de los receptores son ocupados por los agonistas se incrementa la actividad GABAérgica y por el contrario cuando son ocupados por antagonistas la actividad GABAérgica disminuye.
Los trastornos de ansiedad se dividen en diez categorías: Trastorno de ansiedad generalizado, Crisis de angustia, fobia específica, fobia social, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno por estrés postraumático, trastorno por estrés agudo, trastorno de ansiedad debido a enfermedad médica, trastorno de ansiedad inducido por sustancias, cada uno de ellos presentan un cuadro de síntomas bien definidos y diferenciados entres sí, sin embargo se puede partir de éstos para elaborar criterios diagnósticos que engloban los síntomas típicos que caracterizan lo que se denomina La Respuesta de Ansiedad Patológica, éstos incluyen: Síntomas cognitivos, síntomas motores y síntomas psicofisiológicos.
La terapia farmacológica ansiolítica se dividen en distintos grupos de acuerdo al mecanismo de acción éstas incluyen benzodiazepinas, antidepresivos tricíclicos, inhibidotes selectivos de la recaptura de serotonina, Agonistas selectivos a los receptores 5-HT1A, Inhibidores de la monoamino-oxidasa, Bloqueadores beta-adrenérgicos, Hormonas esferoidales, cada uno de éstos grupos presentan efectos benéficos y adversos por lo que cada uno se deberá ajustar de acuerdo a las características y necesidades del paciente.
Finalmente se hablan de registros alarmantes y crecientes de personas que presentan este trastorno, sin embargo, el impacto real no se puede determinar ya que hay quienes no acuden a recibir atención de manera oportuna, es importante que como médicos del servicio de urgencias podamos saber distinguir a los pacientes que pudieran tener este tipo de trastornos y así ofrecerles una mejor calidad de vida ya seas con tratamiento farmacológicos o derivándolos al especialista correspondiente.
David Puchol Esparza.
Parece ser que el avance tecnológico de la humanidad conlleva al mismo desarrollo de trastornos mentales en el individuo, condicionados por el estrés económico, laboral y distintas circunstancias a la que nos enfrentamos. Parte de la adaptación del ser humano involucra a la gran variedad de emociones que nos hacen reaccionar a distintos estímulos que nos permiten mejorar el rendimiento y la actividad, por otra parte éstos se van volviendo contraproducentes cuando llegan a existir alteraciones llegando un momento donde se pierde la barrera natural de estas emociones, como ejemplo se encuentra el trastorno de ansiedad que tiene la capacidad potencial de llegar a interferir negativa y significativamente con la habilidad de un individuo para desenvolverse y adaptarse con éxito a su entorno habitual.
La ansiedad cumple una función esencial para la supervivencia como mecanismo clave de activación y alerta ante posibles peligros facilitando el afrontamiento rápido, ajustado y eficaz ante estas situaciones, se considera la ansiedad patológica cuando existe una respuesta exagerada de estos mecanismos llevando al deterioro del área personal, relaciones familiares y sociales, e interfiere en el desarrollo profesional del individuo.
En los trastornos por ansiedad participan algunas estructuras cerebrales que conforman el sistémico límbico, éste es el responsable de las emociones y de las estrategias asociadas a la supervivencia, se ha demostrado experimentalmente que la participación de algunas de éstas estructuras participan en los procesos de ansiedad, también se ha sugerido la participación de la amígdala. El GABA es el neurotransmisor inhibidor más importante del Sistema Nervioso Central y aproximadamente el 30% de las sinapsis son GABAérgicas, en el contexto de la ansiedad se ha demostrado que las benzodiazepinas y otros ansiolíticos ejercen sus acciones por la estimulación de los receptores GABAA siendo constituido por subunidades que componen un canal iónico y contienen el sitio de reconocimiento para el GABA y otras substancias agonistas como las benzodiazepinas y los barbitúricos, lo importante de ello es conocer que cuando los sitios de reconocimiento de los receptores son ocupados por los agonistas se incrementa la actividad GABAérgica y por el contrario cuando son ocupados por antagonistas la actividad GABAérgica disminuye.
Los trastornos de ansiedad se dividen en diez categorías: Trastorno de ansiedad generalizado, Crisis de angustia, fobia específica, fobia social, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno por estrés postraumático, trastorno por estrés agudo, trastorno de ansiedad debido a enfermedad médica, trastorno de ansiedad inducido por sustancias, cada uno de ellos presentan un cuadro de síntomas bien definidos y diferenciados entres sí, sin embargo se puede partir de éstos para elaborar criterios diagnósticos que engloban los síntomas típicos que caracterizan lo que se denomina La Respuesta de Ansiedad Patológica, éstos incluyen: Síntomas cognitivos, síntomas motores y síntomas psicofisiológicos.
La terapia farmacológica ansiolítica se dividen en distintos grupos de acuerdo al mecanismo de acción éstas incluyen benzodiazepinas, antidepresivos tricíclicos, inhibidotes selectivos de la recaptura de serotonina, Agonistas selectivos a los receptores 5-HT1A, Inhibidores de la monoamino-oxidasa, Bloqueadores beta-adrenérgicos, Hormonas esferoidales, cada uno de éstos grupos presentan efectos benéficos y adversos por lo que cada uno se deberá ajustar de acuerdo a las características y necesidades del paciente.
Finalmente se hablan de registros alarmantes y crecientes de personas que presentan este trastorno, sin embargo, el impacto real no se puede determinar ya que hay quienes no acuden a recibir atención de manera oportuna, es importante que como médicos del servicio de urgencias podamos saber distinguir a los pacientes que pudieran tener este tipo de trastornos y así ofrecerles una mejor calidad de vida ya seas con tratamiento farmacológicos o derivándolos al especialista correspondiente.
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